Drácula: Una realidad convertida en Leyenda

   

DRÁCULA, PRÍNCIPE DE VALAQUIA      

El nombre de Drácula nos resulta familiar a todos, y es inevitable que le asociemos al escritor Bram Stroker, “El padre del Terror”. Sin embargo, este personaje que resurgió de los infiernos para conquistar la literatura como Vampiro; también conocido como Vlad Dracul III, Vlad Tepes o Vlad el Empalador, dejó una huella en la historia de la humanidad teñida de sangre, venganza y dolor. 

Fue nieto de Vlad Dracul I e hijo de Vlad Dracul II. Su apellido significa “Dragón”, y el apelativo Drácula es un diminutivo que se traduce como “Pequeño Dragón”. Posteriormente la Iglesia Cristiana influyó para cambiar el significado de la palabra Dracul, convirtiéndola en sinónimo del Diablo del Antiguo Testamente, del Ángel Caído: Satán, quién fuera desterrado a los Infiernos.

 Nació en Sighişoara (Transilvania) el 8 de noviembre de 1431 y murió en batalla el 14 de diciembre de 1476 en las cercanías de Bucarest. Drácula vino al mundo en un edificio de piedra amarilla que consta de tres plantas, un tejado de pizarra y pequeñas ventanas. Existe una pequeña placa en el lateral de la vivienda que verifica que aquel fue el lugar donde vivió Vlad II, padre de Drácula.

                            

 La madre del joven príncipe era una moldava de fuertes creencias religiosas. Como solía suceder entre las mujeres nobles de la época, delegó la crianza de sus hijos en un nodriza. La que debía ocuparse de la educación y el crecimiento de los infantes, carecía del tiempo y la inclinación suficiente para mostrarse cariñosa con ellos. Años más tarde, la madre de Vlad el Empalador se retiró a un convento para pasar allí el resto de sus días. Poco tiempo después, su marido Vlad II se desposó de nuevo.

En 19431, meses después del nacimiento del pequeño Dracul III, la familia se mudó a Tirgoviste, que se había convertido en sede del principado a principios de 1400. Desde allí, Valaquia será gobernada.  

Drácula marcó la historia con el nombre de Vlad Tepes, que significa Vlad el Empalador, haciendo honor a su forma favorita de ejecutar a sus prisioneros: la empalación. Esto consistía en un proceso un tanto violento y fuerte: introducir un palo de aproximadamente 3.50 m. de largo sin punta (ya que esto aseguraba un mayor sufrimiento en la víctima), por el ano o la vagina hasta la boca o el hombro, fijarlo a la carne con un clavo y después levantarlo para que la víctima muera allí lentamente, entre dolores atroces.

                                                       

~ por sorgin en Mayo 13, 2008.

3 comentarios to “Drácula: Una realidad convertida en Leyenda”

  1. oigan alguien se sabe la leyenda de dracula? la necesito para la tarea si se la sabe agregenme abri97@live.com.mx

  2. soloquiro desiles que noes rilida losde quecomi on sagre verda eso esbueno estubomuy bonito la istoria

  3. kiiero0 zabe realmete kk pazo0 ko0n dreakula kiero0 zabe ziii en relidad pazo0 yy zii zigen eziztiiendo0 o0 algo0 azz bueno0 aii lez dejo0 mi msn po0r zii algien zabe realmete la vdd de to0do0 ezto0
    faty_amore@homail.com

Escribe un comentario